Puede ser una reunión de trabajo, una comida de amigos o familiares o simplemente, una cena con tu prometida. Las cenas más formales requieren de un comportamiento más esmerado. Igual pasa en las comidas.

  • Permite que las mujeres elijan el sitio al igual que sean las primeras en ver la carta. Cuando se acerque el mesero que sean ellas también las primeras en pedir los platos.
  • Cuando sirvan los platos espera, primero que el camarero haya servido a todos, y seguido, que todos los comensales estén preparados para empezar a comer.
  • Antes de servirte la bebida, debes llenar los vasos de tus acompañantes. Cuando se acabe tu vaso de líquido, debes repetir el mismo gesto. Primero los demás vasos, y después, el tuyo. Este detalle demostrará tu educación y respeto.
  • Si la comida es, más o menos, informal y decides compartir los platos en el centro de la mesa, no seas egoísta y te lleves la mayor cantidad. Reparte equitativamente entre todos. Si entre los platos se encuentra una ensalada, esta la debes preparar en tu plato, nunca en la ensaladera. No todos tienen que compartir tu gusto por el aceite y vinagre.
  • Llegado a los postres mantén el mismo comportamiento. Si también decides compartirlo, reparte primero a los demás. Mi consejo en este caso es no hacerlo. El postre suele ser plato único y cada uno tendrá su gusto. En este caso lo mejor es cada uno pedir el suyo.

 

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