Una sonrisa nos hace ver bien, pero también nos hace sentir bien. Al sonreír, el cuerpo libera endorfinas y serotoninas al torrente sanguíneo, reduciendo así los dolores y mejorando el sistema inmune y, por tanto, nuestras defensas.

Las endorfinas nos hacen sentir más felices y menos estresados.
Las endorfinas también actúan como analgésicos naturales del cuerpo. Para los que sufren de dolor crónico, reír y sonreír puede ser un eficaz tratamiento.

Nos hace agradables

La sonrisa es un gesto universal y tiene un gran poder de comunicación. Sin duda, es la mejor forma de iniciar una relación con personas nuevas: te muestra como alguien agradable y abierto a una buena conversación.

Con el incremento de las endorfinas se reduce el cortisol, conocida como hormona del estrés.
El cortisol es más activo cuando nos sentimos estresados ​​o ansiosos y contribuye a los sentimientos desagradables que experimentamos. Bajando los niveles de cortisol podemos reducir estos sentimientos negativos.

Es un gran ejercicio

La risa es uno de los ejercicios físicos más efectivos y fáciles de hacer. Una sonrisa pone en movimiento cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago. Los estudios revelan que veinte segundos de risa son equivalentes a tres minutos de ejercicio físico constante. Además, la risa reduce el colesterol en la sangre.

Reír expande los pulmones, estira y relaja los músculos del cuerpo y estimula la homeostasis.
Esto ejercita el cuerpo, repone el oxígeno de las células y nos permite obtener todos los beneficios de ejercitar el cuerpo.

Aumenta la confianza

Una persona alegre es constantemente vista como una persona más segura y con la autoestima alta, según los expertos. En el ámbito social, la risa es una poderosa fórmula ante el miedo al ridículo y la timidez.

Reír ayuda  aligerar emociones.
Una buena carcajada puede ayudar a liberar emociones, especialmente las emociones que tendemos a mantener reprimidas en nuestro interior. Todo se ve mejor después de una buena risa y la vida se logra ver desde una perspectiva más positiva. Reír y sonreír tiene implicaciones sociales positivas.

Bueno para la piel

Reír trae beneficios hasta a la piel. Al sonreír, entra el doble de aire a los pulmones lo que mejora la oxigenación de la sangre y, por ende, la salud de la piel, haciéndola lucir más tersa y joven.

Sonreír te hace más atractivo.
Sonreír nos hace parecer más accesibles. La interacción con otras personas se hace más fácil y más agradable cuando se comparten sonrisas y risas, y estas conductas son contagiosas. Los demás también se sentirán mejor y esto a su vez tendrá un efecto positivo en nuestro bienestar.

Equilibra el humor

Sonreír ayuda a iniciar el día de la mejor manera, pues ayuda a equilibrar el humor y mejora tu predisposición a realizar diversas actividades. Los especialistas recomiendan sonreír al despertar y antes de acostarse para activar y relajar el organismo.

Aumenta nuestras defensas

¿Ya has perdido la cuenta de todas las veces que te has enfermado en lo que va del año? Puede que no estés sonriendo lo suficiente. Sonreír, pues, también fortalece el sistema inmune.

Mejora la digestión

Al reír, nuestro diafragma origina un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir ácidos grasos y otras sustancias del cuerpo, lo que ayuda a la salud de los intestinos. Se dice que la risa ayuda a reducir el estreñimiento.

Contagia a los demas

No solo los bostezos son contagiosos, las sonrisas también. Así que, ¿cuál es el motivo para continuar con el ceño fruncidos? Relaja tu rostro, eleva las comisuras de tus labios y, ¡empieza a contagiar alegría!

Hace vivir más

Las personas con buen humor suelen vivir muchos más años y, de hecho, son más felices. Un estudio publicado el 2010 en la revista Psychological Science reveló que la sonrisa alarga la vida. Según este estudio, las personas que no sonríen viven un promedio de 75 años, mientras que las que sonríen plenamente viven una media de 79 a 80 años.

Hay maneras sencillas de incorporar más sonrisas en nuestras vidas:

  1. Sonríe y ríe con regularidad. Tal como mencionamos con anterioridad, el cerebro no sabe diferenciar entre una sonrisa falsa y una real. Reír más a menudo no sólo nos hará sentir mejor, sino que también nos hará más propensos a sonreír y reír de manera más espontánea.
  2. Ver películas o programas de televisión divertidos. Esta es una excelente manera de inyectar algo de humor instantáneo en nuestras vidas. Al evitar programas o películas negativas, también podemos obtener una visión más positiva y alegre sobre la vida lo cual nos brindará más oportunidades para reinos.
  3. Pasar más tiempo con amigos y familiares que nos hacen sentir bien. Rodearnos de personas amantes de la diversión, optimistas y felices sacará a relucir nuestro su lado positivo; nos contagiaremos con su alegría y positivismo de manera inconsciente y terminaremos por imitar sus patrones de comportamiento.
  4. Encontrar cosas que nos hagan sonreír. Una vez que comenzamos, de manera consciente, a buscar todas las cosas que son divertidas y edificantes, estaremos más en sintonía con ellas y más dispuestos a participar en momentos de carcajadas espontáneas

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