Sabemos que el cuerpo humano trabaja todo el día. Nuestras funciones biológicas siguen ciclos de 24 horas, o ritmos circadianos, que son cambios fisiológicos y mentales impulsados por nuestros relojes biológicos internos. Ahora, una investigación llevada a cabo por expertos de la Facultad de Salud y Ciencias Médicas de la Universidad de Surrey (Reino Unido), explica cómo podemos restablecer uno de estos relojes corporales. Con los horarios de comida. 

Recordemos que los ritmos circadianos son controlados, a su vez, por los llamados relojes maestros de nuestros cerebros. Este ‘reloj maestro’, no es sino un grupo de neuronas que se comunican entre sí y que se encuentran en un área del cerebro conocida como el núcleo supraquiasmático (abreviado NSQ), dentro del hipotálamo.

El SCN tiene aproximadamente 20.000 neuronas o células nerviosas y el área cerebral en el que se encuentra (el hipotálamo) controla la temperatura corporal, el hambre y la sed.

La investigación ha examinado el efecto de un retraso de 5 horas en los tiempos de comida en el reloj maestro del cuerpo, así como en sus varios ritmos circadianos periféricos.

Los tiempos tardíos de las comidas retrasan los ritmos de azúcar en sangre en un promedio de 5 horas.

Científicos creen que esto se debe a cambios en los relojes en nuestros tejidos metabólicos, pero no en el reloj maestro en el cerebro. 

Así, las personas que sufren habitualmente jet lag podrían tratar de comer en intervalos de tiempo específicos para ayudar a restablecer sus relojes internos.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *