Despertarnos cansados y como si no hubiéramos dormido, a pesar de haber descansado la cantidad de horas indicadas, es algo que le ocurre a muchas personas. Otras, en cambio, despiertan más activas, pero al cabo de un par de horas se sienten cansadas y con sueño excesivo, pero lo curioso es que se supone que han dormido el tiempo necesario. Entonces ¿qué está ocurriendo, qué es lo que afecta a nuestra energía y disposición a lo largo del día?

Diferenciar entre cantidad y calidad del sueño

Para descansar es necesario un sueño profundo y reparador, lo que no siempre está directamente vinculado al tiempo que pasamos durmiendo. Por ejemplo, no solo importa el número de horas que duermes, sino también respetar los ciclos de sueño; así pues, en función de la hora a la que te vas a dormir, deberás calcular la hora a la que levantarte o a la inversa.

Factores externos que afectan a la calidad del sueño

La mala calidad del sueño que acaba por afectarnos en nuestra rutina diaria, haciendo que nos sintamos cansados y bostezando todo el día, puede producirse por diversos factores, algunos de ellos son externos y otros están vinculados a nuestra forma de dormir.

Entre los factores externos que afectan a la calidad de nuestro sueño, destacan los siguientes:

  • Dormir con mucho calor o mucho frío, lo que impedirá que descansemos bien.
  • Dormir en ambientes con mucho ruido, haciendo que despertemos varias veces en la noche.
  • Hábitos como dormir con la televisión encendida, que impiden el correcto descanso.
  • Irse a la cama muy estresado, preocupado o tenso, lo que puede dar lugar a un sueño poco reconfortante.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *