¿Llevas una vida rutinaria y monótona? El trabajo, los estudios, los niños, la casa. Es muy fácil acomodarse a las viejas rutinas diarias y que los días y las semanas pasen sin pena ni gloria, ¿verdad?

La falta de novedades y la monotonía pueden hacer que estés aburrido, desmotivado y sin energía; y que no encuentres ni tiempo ni ganas de hacer nada. Por eso es importante romper con la rutina, recuperar el dinamismo y hacer tu vida más agradable y divertida. Para que te sientas bien y además tengas energía y motivación para afrontar los obstáculos.

Lo mejor de todo es que no es tan difícil como crees, romper con tu rutina no significa hacer cambios extremos (a no ser que tú quieras, claro) o abandonar las cosas y costumbres que te gustan. ¿Quieres saber cómo empezar? Prueba con esto.

Descubre cosas nuevas

Es fácil acomodarse a lo que ya conoces y te gusta, pero descubrir cosas nuevas es emocionante, te ayuda a acostumbrarte a correr riesgos y aporta muchas cosas buenas a tu vida. No tiene que ser algo radical, por ejemplo si siempre comes el mismo tipo de comida, prueba otra distinta; practica un deporte nuevo, cambia de lugar de vacaciones, de estilo de música, etc.  Habrá cosas que no te gustarán, y esas las dejas de lado y ya está, pero también descubrirás otras que sí.

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Todos tenemos en mente alguna cosa que nos encantaría probar, pero por miedo, pereza o inseguridad no nos atrevemos. Eso cambia tu rutina, te descubre cosas sobre ti mismo, te ayuda a conocer a más gente y te da energía. Así que anímate, ¿qué es lo tuyo? Baile, escritura,  voluntariado, cocina, paracaidismo… Hazte ese regalo, lo disfrutarás muchísimo.

Haz pequeños cambios

Como ya he mencionado no necesitas un cambio radical para salir de la rutina, pequeños cambios también tiene un gran efecto, hacen que pienses y actúes de forma distinta a la habitual. Algunos ejemplos: cambiar de trayecto al ir a trabajar, desayunar algo distinto, hacer la compra en un supermercado nuevo, ir al cine los martes en lugar de los sábados (o los días que vayas). Lo que se te ocurra para pensar de forma distinta. Verás que al principio te cuesta, pero luego se irá despertando tu creatividad y disfrutarás mucho con esos pequeños cambios.

 

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