No dormir las horas que necesitamos, es más perjudicial para nuestra productividad y nuestra salud de lo que podemos pensar.

SALUD Y LONGEVIDAD

Dormir bien es necesario para aprender y para la memoria, y la falta de sueño tiene efectos negativos en nuestra salud, seguridad y longevidad. ¿Crees que son razones suficientes para dormir suficiente?

Según la facultad de Medicina de Harvard, a corto plazo, la falta de sueño tiene un enorme impacto en nuestra capacidad de juicio, humor, capacidad de aprender y de retener la información, y puede incrementar la posibilidad de tener accidentes y lesiones. A largo plazo, la falta de sueño puede producir numerosos problemas de salud, incluyendo obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e incluso mortalidad temprana.

Además recientes estudios demuestran que la falta de sueño puede causar daño cerebral y que los problemas de sueño crónicos pueden propiciar la aparición temprana de Alzheimer.

PERCEPCIÓN Y CAPACIDAD DE ANÁLISIS

Estas capacidades son las que más se reducen ante la falta de sueño, y en el lugar de trabajo sus efectos se traducen en una reducción de la eficiencia y productividad y en mayor número de errores y accidentes.

Una investigadora de Stanford estudió el efecto del sueño en jugadores de baloncesto, que mejoraron un 10 % después de dormir 10 horas.

¿QUIERES TENER UNA VIDA LARGA Y SALUDABLE?

Si todo lo anterior no es suficiente para motivarte a que duermas más ¿qué dirías si te dijera que dormir suficiente es necesario para tener una vida larga y saludable?

La pérdida de sueño es una de las mayores formas de perder productividad que existen.

LAS SOLUCIONES

Las siguientes recomendaciones son suficientes para incrementar sustancialmente las hora y la calidad de tu sueño, salvo que sea la ansiedad, depresión o un exceso de estrés la causa de los problemas de sueño, en cuyo caso habría que trabajar las causas primarias, pero incluso en esos casos extremos te serán útiles.

1. Oscuridad Total. No debe entrar nada de luz en tu habitación. Para ello deberías contar con cortinas o persianas que bloqueen el 100% de la luz de fuera. La razón es que la luz, por mínima que sea le da una señal a tu organismo avisándole de que es de día y toca despertarse.

2. Aparatos electrónicos o móviles en la habitación. Prohibidos, todos, incluso los despertadores electrónicos. Las emisiones electromagnéticas de estos aparatos distorsionan el sueño, además tienen lucecitas que también nos despiertan.

3. Televisión, radio u ordenadores. Prohibidos desde una o dos horas antes de irte a dormir, si tienes problemas de sueño o insomnio, y puedes dormir mejor si los evitas aunque no los tengas. Todos constituyen estímulos para nuestro cerebro, además agradables, es decir, nos enganchan y le dicen a nuestro cerebro: no te duermas todavía que esto me interesa, y el cerebro sigue activo.

4. Leer y música relajante antes de dormir. Totalmente recomendado, y cualquier otra actividad relajante también. Ten en cuenta que para dormirnos, nuestro cerebro tiene que relajarse, a partir de ahí es cuando entramos en ese estado de seminconsciencia previo al sueño, con lo que te estás preparando para él.

5. Rutina. A veces no es fácil, pero si le enseñamos a nuestro organismo que a determinada hora todos los días toca relajación, y a cierta hora nos vamos a dormir, al cabo de un mes sentiremos sueño sin necesitar de “ayudas”.


6. Cenar temprano. Nuestro cuerpo identifica la comida con estar despierto, por lo que cuanto antes cenemos, nuestro cuerpo pensará que debe dormir. Si tienes insomnio definitivamente procura cenar mientras aún es de día.

7. Acostarse temprano. La melatonina es una hormona que además tiene efectos antioxidantes, que se segrega solo ante una oscuridad total. Su producción es máxima entre las 11 de la noche y las 2 de la mañana. Durante ese tiempo tu cuerpo se regenera más y se cura antes.

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