Estrés, ansiedad, nervios que endurecen los músculos de nuestro cuello y hombros… nuestras obligaciones de cada día nos suelen pasar factura, tanto a nivel físico como a nivel mental. Es pues, imprescindible, que aprendamos a relajarnos, a “quitarnos peso”. Te lo explicamos.

1. Cómo mejorar tu circulación y respiración

Este sencillo ejercicio requiere solo que dispongas de veinte minutos. Cuando llegues a casa lo primero que deberás hacer es descalzarte, ponerte ropa cómoda. Imprescindible también que dejes a un lado tus problemas y tus presiones del día, establecer una clara separación entre el trabajo y el hogar. Ahora lo que haremos es sentarnos en el sofá, si puedes tumbarte mucho mejor. Seguidamente, hemos de poner nuestras piernas en alto, que queden unos dos palmos más elevadas que tu cuerpo. Pon la mano derecha sobre tu pecho y siente poco a poco tu respiración, siente cómo se hincha, para después dejar ir el aire por la boca. Es muy fácil. ¿Qué conseguimos con este sencillo ejercicio? Acompasar nuestra respiración, normalizando los latidos, a la vez que ayudando a descansar las piernas y que la sangre, fluya de modo más adecuado. No  lo olvides, es una forma muy efectiva para relajarse.

 

2. Infusión relajante y anti-inflamatoria

Te sientes las piernas pesadas, los pies hinchados, puede que hasta te duela la cabeza ¿cómo podemos aliviar estos síntomas? Existe una infusión excelente que nos va a permitir conseguirlo. Necesitarás cinco hojitas de menta, una cucharada de jengibre rallado y tres hojas de lechuga. Estos elementos nos van a ofrecer una sensación sedante y relajante. Más aún, juntos actúan como grandes anti-inflamatorios perfectos por ejemplo para aliviar la tensión de nuestros nervios craneales, esos que favorecen la tensión y el dolor de cabeza. Para prepararlo deberás poner un vaso de agua a hervir, añade la lechuga, la menta y el jengibre. Permite que llegue a ebullición, deja que repose 5 minutos y bebe muy poco a poco, disfrutando de la infusión. Tómala cuando llegues a casa, es un modo estupendo de relajarse y de encontrarnos mejor.

 

3. Un paseo de media hora

Solo media hora, no necesitas más. Andar a paso rápido disfrutando del aire libre, de ti misma y ejercitando tu cuerpo mediante el ejercicio, es un modo más que perfecto para liberar tensiones, y eliminar ese estrés dañino que se almacena en nuestro organismo. El mejor momento para salir a andar es a media tarde o por la mañana temprano, cuando no haga excesivo calor y la temperatura sea templada. Un modo de tomarnos enserio la necesidad de salir a andar, es comprándonos unas zapatillas adecuadas con las que el pie vaya bien sujeto, y una ropa cómoda que nos ofrezca facilidad de movimiento. El disponer de un equipamento listo, hace que nos obliguemos. Si te acompañas de una amiga o incluso de tu pareja, será mucho mejor. Pero recuerda, salir a andar media hora, quema tensiones, libera la mente, cuida de nuestra salud cardiovascular y se alza como una forma sana y básica de relajarse.

 

4. ¿Qué tal si terminamos el día con un baño relajante?

Has llegado del trabajo, has atendido a los niños, hemos terminado de cenar y nos disponemos ya a ir a la cama ¿qué puede haber mejor que un baño relajante? Es maravilloso. Por la noche es muy adecuado un baño caliente. Recuerda que es muy adecuado hacernos un pequeño masaje con aceite esencial de romero. El romero mejora nuestra circulación y ejerce un efecto sedante que va a cuidar y relajar tus músculos, ayudándonos a descansar mejor. Recuerda también que los masajes deben ser de abajo arriba, por ejemplo ve ejerciendo presión desde tus tobillos hasta tus rodillas, de tus rodillas hasta tus músculos. Un agradable baño de media hora y terminarás el día de la mejor forma, no lo dudes.

El relajarse parte de una necesidad esencial de nuestra mente y nuestro cuerpo, escúchate a ti mismo y cuídate. Vale la pena.

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