¿Cómo ser felices y tener una familia feliz? ¿Quien me puede ayudara a conseguirlo? ¿Está la felicidad al alcance de todas las personas? ¿Podemos buscar y descubrir la felicidad en nuestro interior y en las cosas sencillas y cotidianas? 

 

Los padres tienen la obligación de poner todos los medios a su alcance para conseguir la mayor felicidad posible para todos los componentes de la familia, aportando sus conocimientos y los medios disponibles a su alcance.  Todas las respuestas y alguna más las leeremos a continuación. 

 

 

Buscar siempre, en cada lugar, en cada momento, ante cualquier persona, la paz, la serenidad y el equilibrio interior como el don mas preciado. Solo desde la tranquilidad del espíritu se puede acceder a la verdadera felicidad.

 

Definir claramente cual es el proyecto personal de vida que queremos tener, amar ese proyecto, procurar que uno de los puntos claves sea hacer el bien, la generosidad y la actitud de servicio y entregarse con ilusión a la realización del mismo.

 

 

Disfrutar cada día de lo que se es y de lo que se tiene, pero, sobre todo, disfrutar sabiendo que con un buen proyecto de vida se contribuye a que otros sean menos desgraciados o un poco más felices.

 

Enriquecerse con la práctica del perdón y de la generosidad, como el dar y el compartir, como salir de uno mismo y sentir los éxitos y felicidad de los demás como propios.

 

La felicidad siempre camina de la mano de la verdad. La mentira y la falsedad, antes o después, acabaran por llevarle a la ruina física y moral.

 

La ira y la ansiedad son las mayores causantes de la infelicidad y la desdicha. Controlar bien los nervios, sin permitir que le mal humor y las actitudes violentas le dominen. Los hijos y la pareja no tienen la culpa de la mayoría de las situaciones que han provocado la ira en los padres, y si la tuvieran, hay que buscar la mejor forma de olvidarla.

 

7 cosas que solo hacen las familias que se aman
La naturaleza está rebosante de vida, de verdad, de bondad y de belleza, ámela con todas sus fuerzas, llénese de élla y vívala.

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